logo
line decor
line decor
   

- Como psicólogo, ¿de qué manera explicarías la integración en psicoterapia entre psicología y astrología?

En primer lugar, sería bueno discernir para explicar la relación entre la Psicología y la Astrología, dos enfoques dentro de esta última: el tradicional y el humanista. Por un lado, la mirada tradicional nos remite a la astrología que se ha realizado desde la aparición de esta práctica hasta nuestros días y en la que la característica principal de su producto es la predicción de acontecimientos tanto para individuos, sociedades o comunidades. Desde sus comienzos hasta un par de siglos entrada la Edad Moderna era principalmente una astrología de y para reyes, ya que por lo general los astrólogos trabajaban para una corte prediciendo y anunciando victorias o derrotas, si el rey tendría una larga vida, buena descendencia, buen matrimonio y cosas por el estilo. Pero desde este hito en adelante vemos cómo se empieza a "popularizar". Esto se explica, en parte, por el desplazamiento que posibilita la modernidad desde el cogito cartesiano en adelante de la multitud de egos proyectados sobre la figura del rey, a la apropiación de cada uno de los sujetos a esta altura “modernos” de su propia identidad y existencia. Ya no se necesitaba sólo pertenecer para ser, tanto a una institución, un país o un reino,  sino que también la identidad era independiente del lugar de origen o pertenencia. En términos temporales, podríamos decir que hubo una evolución del ego y la conciencia dentro del despliegue del ser humano. Por último, para terminar de explicar este enfoque, es importante tener presente la pregunta que motoriza las consultas en nuestros días. En general, cada vez que una persona empieza una consulta, inevitablemente aparece aquella pregunta que está muy ligada a la práctica milenaria: ¿qué me va a pasar?
Por otro lado,  el enfoque humanista está profundamente vinculado al nacimiento de la Psicología, entre los siglos XIX y XX. A pesar de que en realidad hunde sus raíces en algunos filósofos neoplatónicos del Quattrocento como Marsilio Ficino, su impronta va a ser marcada por lo que podemos llamar Psicología Profunda, aquella que considera los aspectos y dinámicas inconscientes tanto personales como colectivos y transpersonales de cada individuo. La Astrología es en sí un lenguaje sagrado que muestra un orden misterioso que se despliega en el universo. Es una práctica y un lenguaje sagrado más dentro de muchos otros pertenecientes tanto a Occidente y Oriente como así también a los Pueblos Originarios de América. Desde los comienzos de la Psicología muchos se empezaron a interrogar acerca de qué herramientas podría brindar una carta natal -el estado del cielo en el instante del nacimiento de un individuo en un lugar determinado de La Tierra- que representa la totalidad del ser a la que pertenece y cómo hacer esta información útil para la clínica. Como una de las primeras respuestas a aquellas preguntas, estos investigadores se encontraron con algunos frutos inmediatos de la interacción de la Psicología y la Astrología que con posterioridad se llamó humanista o humanística. El motor principal había cambiado. Si la psicología intenta, entre otras cosas, allanar el camino hacia el autoconocimiento y la autoconciencia desde la participación activa del paciente y desde la escucha del analista, la pregunta ya no iba a ser acerca de lo que le va a pasar, sino de quién es. Por lo tanto, la información que brinda una carta natal echa luz sobre aspectos del ser que hasta ese momento estaban velados.

- Para quienes no manejamos la terminología de la astrología, las frases “lenguaje sagrado” y “orden misterioso” generan un cortocircuito en el campo del “saber científico”. ¿Cómo es que a partir de un lenguaje sagrado que muestra un orden misterioso se hace ciencia?

Hay que recordar que la astrología nace hace miles de años en un contexto extremadamente diferente al actual. En aquella época, el despliegue del ego, la conciencia y el pensamiento racional no eran como nosotros los conocemos hoy en día

 

 


Martin Perez Slane

-¿Cómo se podrían sintetizar los puntos en que tangencialmente se tocan psicología y astrología?

Te diría que los puntos de encuentro no son tangenciales, sino que tienen una lógica profunda. De los más relevantes encuentro muy importante aquél que nos permite visualizar, desde la totalidad de la carta natal de cualquier persona, los aspectos con los cuales se identifica conscientemente (luz/autoconciencia) y aquellos que forman parte de la sombra -denominación de la psicología analítica- sean éstos tanto los aspectos inconscientes reprimidos como así también todo aquello que hace una diferencia en cada individuo con respecto a la herencia, el pasado y la familia, el potencial a desplegar de cada ser, el don de cada uno, lo diferente  manifestar. Otro muy útil es el que denominamos mecanismo lunar, nuestras respuestas defensivas inconscientes automatizadas; no menos importante es el tema del ascendente, que  nos remite a  la cualidad que profundamente somos, aquello que manifestamos “naturalmente” y no tenemos registro, que por lo general se lo empieza a percibir más conscientemente a partir de los 30 años y que en general puede formar parte de lo que hemos llamado la sombra. Si nos pudiéramos imaginar la vida como un viaje, el mecanismo lunar nos conduce hacia atrás, hacia el pasado y es profundamente regresivo; en cambio el ascendente nos marca hacia dónde vamos, nos indica algo del orden de la meta.

-¿Cuáles de estos puntos serían los más relevantes para un entrecruzamiento teórico-práctico en la clínica?

De los puntos mencionados en la respuesta anterior, o sea, luz y sombra, mecanismo lunar y ascendente, todos ellos muy importantes en sí, quizás podemos destacar el mecanismo lunar. Éste se manifiesta como defensas inconscientes automáticas que se gatillan regularmente en nuestra vida diaria especialmente ante situaciones desconocidas, para luego formar parte del acervo de las respuestas repetitivas ante una novedad similar. Nos dice mucho acerca de las repeticiones neuróticas. Si tengo la carta natal del paciente y a través de la escucha percibo este mecanismo, es muy provechoso tener claro cuál es el guión de la escena y que de a poco el paciente se haga consciente de éste. Por ejemplo, una de las posibles formas que puede tomar el imaginario inconsciente es la siguiente: "si el otro se da cuenta de lo que necesito sin que le diga nada, es muestra suficiente de que me quiere" o "si cumple con mi pedido no explícito a través de la adivinación, entonces me quiere". Por lo tanto, en vez de hacer explícito su pedido, el individuo pasa años y décadas esperando que el otro se de cuenta, actúe en consecuencia y demuestre de esta manera cuánto lo quiere. Sabemos que el mecanismo irremediablemente conduce al sufrimiento, la frustración y la repetición de escenas conocidas. Por lo tanto, podemos afirmar que existe una relación entre mecanismo lunar y goce, pero siempre mirando la totalidad de la carta natal, ya que el mecanismo lunar es uno de los indicadores entre otros. Hay relaciones y guiones más complejos que no pueden ser explicados tan fácilmente en una breve entrevista ni tampoco pueden ser dejados de lado en la clínica.

-¿Se podría decir que a partir de la lectura que hacés de la carta natal podés visualizar las posibles "repeticiones"? o para expresarlo en un léxico menos académico, ¿sería visualizar ese estar estancando siempre en la misma huella y que junto con la psicología puedas guiar al paciente en la resolución de ese conflicto?

Exacto. Además, tenemos que tener presente que en este tipo de práctica está presente la psicología a pleno, esto es, en ningún momento dejamos de lado las “estructuras psicopatológicas clásicas” ni tampoco la práctica coherente y las intervenciones con respecto a éstas. Son dos artes que brotan de lo profundo del alma que se sinergizan y acompañan.

...................................................................

Ante las dudas que emerjan o para mayor información, por favor contactar al Lic. Martín Pérez Slane en mpslane@yahoo.com.ar , al 15 5490 4205 o a través de Concepto Psi 4393-1666

Abril, , 2010

como hemos dicho el cambio en referencia a estos factores se realiza durante la modernidad, aunque podemos ubicar el nacimiento de lo racional (logos) con los grandes filósofos griegos, unos siglos antes de Cristo. Volviendo a aquellos tiempos primigenios, recordemos que la principal fuente de conocimiento era a través de una refinada percepción de los ciclos de la naturaleza y del orden cósmico; se podría decir  que en cierta forma que las personas estaban más “permeables” a su entorno y percibían cosas que ni de casualidad un moderno (o si quieren posmoderno) podría hoy captar. Asimismo estos pueblos se organizaban en base de lo que Mircea Elíade y sus seguidores denominaron Geografía Sagrada, o sea la distribución del espacio que habitaban -no solo el físico- en profano y sagrado, en términos muy simplificados. Por lo tanto, el espacio sagrado se refería al lugar del encuentro con lo Otro, con lo que habita en otros planos y dimensiones, aquello que representa las fuerzas de la naturaleza y el cosmos. ¿No investimos, acaso, hoy en día, nuestros propios lugares sagrados también? ¿No tienen esa misma fuerza muchos de los lugares que visitamos sean éstos templos, ciudades, lugares turísticos, montañas, etc.? ¿No los sentimos como importantes y necesarios para nuestras vidas?
Entonces, ¿de qué forma podían explicar y comprender los fenómenos que cíclicamente ocurrían cuando por ejemplo tal o cual planeta estaban con el telón de fondo de tal o cual constelación? Lo explicaban a través de un lenguaje simbólico sagrado que daba cuenta de ese Otro. No era algo profano como muchos de los acontecimientos regulares de la vida de la comunidad, era algo sagrado que  ligaba con el más allá, con esas fuerzas poderosas, independientes de la voluntad y del deseo humanos. ¿Y entonces, qué significa “simbólico”? Jung nos recuerda que los símbolos son creaciones espontáneas inconscientes que reúnen dos aspectos diferentes que se conjugan y lo producen. Etimológicamente viene del griego symbolein y significa arrojar dos mitades conjuntamente. Una de ellas la puedo comprender con el intelecto, la otra es de otro orden; es de un orden misterioso, me comunica algo, un plus, que no podemos dar cuenta simplemente con el pensar. Siguiendo con las etimologías, la palabra misterio viene también de la raíz griega myo, verbo que significa cerrar la boca. Aquello con lo que nos encontramos en cualquier ámbito sagrado sólo lo percibimos y hasta resonamos, pero con la boca cerrada. Por lo tanto podemos decir que la astrología es un lenguaje que a través de sus símbolos nos comunica algo que va más allá de las palabras y nos conecta con un orden misterioso; es como nuestro lenguaje cotidiano, es una matriz que nos precede a todos.

Por último, con respecto a cómo se podría hacer ciencia, hay dos cuestiones que aclarar: por un lado, no me parece que podamos ver la astrología como objeto de la ciencia que llamamos occidental, porque podríamos caer en un reduccionismo materialista; en segundo lugar me gustaría ver la relación ciencia-astrología como sinérgica, no excluyente. Sería ver la astrología como una herramienta más dentro de una caja que contiene otras tantas. A mí me gusta tomar la psicología como un arte, más que una ciencia, aunque se realicen en su seno miles de investigaciones científicas válidas.

 

Compartir  
 
© Copyright www.conceptopsi.com.ar 2005. Todos los derechos reservados.