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Los miedos como referencia de nuestra existencia

Por Lic.Jorge Horacio Ballester

Luego de una vida comprenderemos
Que hemos perdido una vida sólo por miedo
María Salgado. Sólo por miedo.

La definición del diccionario sobre el miedo nos dice: Perturbación angustiosa del ánimo por algún peligro o mal que amenaza.


El miedo es una reacción de supervivencia de nuestro organismo ante los peligros al medio ambiente. Es uno de los componentes del principio de supervivencia; por ejemplo el miedo a animales peligrosos, pero también existen otros (a la oscuridad, a la muerte, al fuego etc.).


La historia nos enseña que lo desconocido es un factor “miedógeno”. En la edad media se temían a los monumentos romanos; los romanos a su vez le temían a los bosques. En la edad moderna los monstruos vivían en los mares más allá del Non Plus Ultra – no hay nada más allá-. La conquista del espacio generó amenazas del más allá “contemporáneo”. Los progresos científicos generaron también miedos sobre clonaciones, virus/bacterias; hasta amenazas virtuales desde mundos paralelos (cyborgs, terminators, matrix, etc.). El miedo al futuro, el miedo a los grandes animales se desplaza a los microbios (virus, bacterias, hongos).


El miedo de “por sólo existir” merece un capítulo aparte; la angustia existencial que se padece por el sólo hecho de existir.

La paradoja es que tengo miedo a la muerte o a la enfermedad porque estoy vivo; como si el agente patógeno fuera la vida. Ya fue descripto por Moliere en “El enfermo imaginario”que si no fuera por el sufrimiento de la persona sería  una obra “cómica”. La ironía es que enferma estando sano pero sintiéndose enfermo, su desesperación es no encontrar la causa externa que provoca ““la enfermedad de estar sano”” – encomillado doblemente-.
 Otra curiosidad de este miedo a envejecer o morir ,circunstancias absolutamente previsibles e ineludibles, es que son excluyentes dado que la única manera de no envejecer es  morirse antes. Paradigma aportado por James Dean – vivir rápido, morir joven y dejar un bonito cadáver – o al decir de Rod Stewart :  “Si hubiera sabido que iba a vivir tanto me hubiera cuidado un poco más” .


El miedo como manipulación política es un hecho evidente. Cuánta “propaganda política” se genera;  recordemos la propaganda nazi como ejemplo : si ganan los otros , el fin del mundo.
Pero el tratar de clasificar los posibles miedos por su origen nos daría una lista interminable sobre un solo sentimiento.


Cuando se estudió la fobia se descubrió que la angustia en lugar de instalarse dentro de la persona se “desplazaba” a algún objeto externo, que se lo llamó objeto fobígeno, ej: el miedo a los gatos. La otra característica observable en lo conductual fue la llamada “evitación”; es decir el leit motiv de la misma sería esta evitación al objeto “fobígeno”. También se identificó a lo que a veces parece ser el antídoto, el objeto contrafóbico , ej: los talismanes, las cábalas- el más puro pensamiento mágico- : “ si nos sentamos de esta, manera o nos vestimos de esta otra nuestro equipo de football no puede perder”. Así además de los objetos, existen situaciones ,fobias sociales , los espacios : claustrofobia versus agorafobia .  También se mencionó la “contaminación” fóbica. No sólo el síntoma queda en el objeto sino que su círculo se va ampliando ej; el temor a los gatos se transferirá a sus fotos, dibujos y otros animales asociados a ellos.
Curiosamente muchas de las actividades que “dan miedo” también dan placer “vertiginoso” como el caso emblemático del paracaidista que le tiene miedo a los precipicios.    


En la actualidad el manual DSM IV - Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales que coloca el énfasis  en el concepto de evitación; la describe como;
Criterios para el diagnóstico F60.6 Trastorno de la personalidad por evitación (301.82)
Un patrón general de inhibición social, unos sentimientos de inferioridad y una hipersensibilidad a la evaluación negativa, que comienzan al principio de la edad adulta y se dan en diversos contextos, como lo indican cuatro (o más) de los siguientes ítems:
1. evita trabajos o actividades que impliquen un contacto interpersonal importante debido al miedo a las críticas, la desaprobación o el rechazo.
2. es reacio a implicarse con la gente si no está seguro de que va a agradar.
3. demuestra represión en las relaciones íntimas debido al miedo a ser avergonzado o ridiculizado.
4. está preocupado por la posibilidad de ser criticado o rechazado en las situaciones sociales.
5. está inhibido en las situaciones interpersonales nuevas a causa de sentimientos de inferioridad.
6. se ve a sí mismo socialmente inepto, personalmente poco interesante o inferior a los demás.
7. es extremadamente reacio a correr riesgos personales o a implicarse en nuevas actividades debido a que pueden ser comprometedoras


Así podemos observar cómo el miedo se convierte en referencia existencial. El miedo a estar sólo nos lleva a “juntarnos” con personas que nos “hacen mal”; como contrapartida el miedo a comprometernos con alguien nos condena a la soledad. El miedo de no ir al médico  por temor a enterarnos de alguna mala noticia; lo que hubiera prevenido o detectado precozmente una enfermedad. En mi experiencia recibí como consulta la de una persona que había estudiado y “no podía ejercer su profesión” había estudiado para “ser alguien en la vida” o sea con una gran temor a “no ser nadie”.
Un gran problema que al repetirse estas referencias se retroalimentan y se convierten en imposiciones en nuestra existencia. Belgrano nos dijo “el miedo sólo nos sirve para perderlo todo”.


Cuantas cosas se han perdido sólo por miedo como en el epígrafe. Es cierto que también cuantas veces hemos mantenido la vida por el mismo. La frase popular “el miedo no es sonso”.
El ser temerario no es una solución o por lo menos no una solución de mucho alcance.


La conclusión puede ser la pregunta, ¿se deben aceptar las referencias tal cual son o tal vez se puedan modificar? ; ya Tácito (Siglo I D.C.) nos enseñó que existen cosas que se pueden cambiar y otras que no (se deben aceptar).

El miedo será nuestro límite del Non plus ultra persona o existirán formas/ caminos de encontrar nuestro plus ultra.


Nuestro futuro estará  influido por los miedos del presente, así como el hoy es una de las tantas posibilidades de nuestro pasado.

Lic. Jorge Horacio Ballester

Psicólogo Clínico.   

Especialista es Prevención de Adicciones.             

 M.N. 8.697

. Editorial Masson

. Se aclara que también Síntomas de Fóbia Específica y Fobia Social se encuentran descriptos en el Capítulo Trastornos de Ansiedad.

 


 

 

 
 
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